JAVIER•PEÑOÑORI

Músico Compositor e Interprete. Concertista de Guitarra y Escritor

Desacordes en la Bruma

Septiembre 6, 2017 - In: Prensa admin

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Guitarra para escuchar sin apuro

Septiembre 1, 2017 - In: Prensa admin

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¿PEÑOÑORI GRABÓ SU DISCO CON GUITARRA DESAFINADA?

Según el diccionario de la Lengua Española en  música  y  teoría musical,  un acorde consiste en un conjunto de tres o más notas diferentes que suenan simultáneamente y que constituyen una unidad armónica . Y al referirse aacordes de guitarra: tres o más sonidos combinados en armonía.

Por lo tanto desacorde quiere decir que el instrumento está desafinado. Y si toca en conjunto con otros está “en distinto tono”, no concuerda.

A ver (y escuchar):

Javier Peñoñori debutó profesionalmente en el bonaerense Festival de Baradero de 1972.

Nacido hace varias décadas en la ciudad de San Pedro, distante 21 kilómetros en línea recta (más o menos 35 por ruta) del escenario de su debut y parándose en su lugar de origen, a 45 años de aquél inicio y con su disco número 10 “Desacordes en la bruma” ya editado, reflexiona:

“Fueron las barrancas de mi pueblo, sus islas, la laguna, los barrios, campos y chacras… su gente, con sus luces y sombras las que me vieron nacer.

Amaneceres con soles explotando sobre las islas de San Pedro, el silbo del sirirí, el canto de tantos pájaros, los atardeceres, los colores cansados del día caían cerrando los párpados sobre eucaliptus, sauces y paraísos.”

El Paraná, la Vuelta de Obligado…

“Fui aprendiendo que la imaginación es la llave para volar y explorar el otro lado del silencio.”

“…descubrí la necesidad de escribir poesía…”

El escritor, poeta y profesor Pedro Patzer señala en la lámina que acompaña el compacto: “Javier Peñoñori tuvo la oportunidad no sólo de escuchar cantar y tocar la guitarra a Atahualpa, sino también de recibir sus consejos: `no hay un árbol que sea igual a otro, tu corteza musical es única` Y un consejo manifiesto musical: `nunca tengas apuro para llegar a ningún lado`.”

Con respecto a “su corteza musical” hay que subrayar que en un país como el nuestro, que ha dado, da y seguirá dando tantos buenos intérpretes de guitarra con sonido argentino (algunos de excelencia, como Abel Fleury, Eduardo Falú, Atahualpa Yupanqui, Tito Francia, Arsenio Aguirre, Di Fulvio, Mateo Villalba…) no es nada sencillo ponerle un sello propio a chacareras como “La humilde” y “Chilca Juliana” o a zambas como “La añera”. Peñoñori lo logra absolutamente. Y además nos entrega temas propios con destino de eternidad, como la milonga “Crepúsculo”, el trémolo “Trémulo de bruma”, el “Estudio en Mi”, el bailecito “Caminando los cielos”…

Ciertamente también tuvo en cuenta el segundo consejo de don Atahualpa: `nunca tengas apuro…` Por eso salió a cursar la universidad de los caminos, haciendo escuchar su guitarra por España, Francia, País Vasco, República Checa y varias ciudades de Japón. Y por Ecuador en 2014 , Perú  en 2015 y México en 2016.


Haciéndose “el calavera” y tocando en el ENCUENTRO GUITARRAS en MÉXICO, octubre de 2016. Aud. Vicente Guerrero, Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco.

A Peñoñori le dio buen resultado escuchar los consejos de don Ata. Usted también tómese su tiempo para escuchar (no sólo para oir) este disco.

Cuando concluya seguramente se preguntará a qué “desacordes” y a qué “bruma” se refiere el guitarrista. Le aconsejo entrar a la página http://www.javierpenonori.com.ar/home.html , leer los poemas de Javier y releer el que se transcribió en esta nota. Por ahí llega a la misma conclusión que yo: este compacto es una especie de “vacuna” o de “antibiótico” que nos puede ayudar a luchar contra un gigantesco desacorde que no es precisamente musical.

Ricardo Luis Acebal

Con los maestros guitarristas José Luis Lara (Venezuela), Mario Arévalo (Colombia) y Guillermo Soriano (México)

YAPA INSPIRADA POR LA MÚSICA DE PEÑOÑORI

Fragmento de “Digo las guitarras” de “Un hombre dice su pequeño país”

de Antonio Esteban Agüero (1972)

Yo no la quiero árabe,

no la quiero española,

no la quiero en los teatros,

donde la aplauden manos

con las uñas pintadas,

no la quiero en la Radio

porque suena

a dinero de feria y propaganda,

porque yo la quiero

modesta y humilde como un palo,

como una simple tabla,

como el mortero rural, o la batea

como el mortero, sí, como el mortero

en cuya boca ancha

se muelen las uvas de la Cueca,

el maíz, de la Zamba,

y el trigo natal y comunero

que después será pan en las Tonadas.

Fragmento de “La guitarra” de “Guitarra-poemas y cantares argentinos”

de Atahualpa Yupanqui (1954)

Hecha de miel y pesares

y con espuma de lágrimas.

Con besos de luna llena,

con sangre de madrugadas.

Hecha con lumbre de auroras

y rumor de acequias claras.

Madura de soledades

bajo las estrellas altas.

Nace cien veces la música

del fondo de la guitarra.

“Siempre andoy por todas partes, siempre vuelvo a Tucumán” (A.Y.)

Si desea adquirir “Desacordes en la bruma”: prod_utopia@yahoo.com.ar

Si desea escuchar a Javier Peñoñori haga click aquí:

Audios de la nota:

1: “Trémulo de bruma” (trémolo de Javier Peñoñori) y “La humilde” (chacarera de Cachilo Díaz).

2: “Estudio en Mi” (de Javier Peñoñori) y “La añera” (zamba de Atahualpa Yupanqui.

La guitarra y la Voz

Septiembre 1, 2017 - In: Prensa admin

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Al cumplir 45 años de trayectoria, este sábado 2 de septiembre en el Teatro Caras y Caretas (Venezuela 330, C.A.B.A.), el guitarrista y compositor argentino Javier Peñoñori presentará en vivo su nuevo disco, titulado Desacordes en la bruma. Desde su debut profesional en el Festival de Baradero en 1972, Peñoñori ha alternado en sus repertorios obras propias en distintos géneros populares así como clásicos del tango y folklore argentino y música académica, interpretando a compositores que van de Bach a Leo Brower.

En éste, su décimo disco incluye creaciones de Atahualpa Yupanqui, Cachilo Díaz, Ariel Ramírez, Brower, Ástor Piazzolla y Miguel A. Miranda, además de diez composiciones propias sobre ritmos folklóricos argentinos, choro y una canción de cuna de inspiración tradicional japonesa.

El artista participó de los más importantes festivales internacionales de guitarra y realizó múltiples actuaciones en España, Francia, República Checa, Japón, México, Ecuador, Perú y Bolivia, interpretando principalmente músicas de raíz argentina. En su país ha actuado en el Centro Cultural San Martín, Casa del Fondo Nacional de las Artes, Biblioteca Nacional, Centro Cultural Borges, Auditorio de Radio Nacional, Centro Cultural de la Cooperación, Manzana de las Luces y otras de Buenos Aires, además de numerosas salas del interior.

En tanto la pianista, compositora y cantante Marina Ruiz Matta presentará a las 21 en Borges 1975 (Jorge Luis Borges 1975, C.A.B.A.), su primer disco solista, Azul final. El álbum de reciente aparición sorprende por su calidad y su personal mixtura en la que confluyen elementos de jazz, folklore, tango y fusión. Estará acompañada por Leandro Savelon en batería y Lautaro Muñoz en contrabajo. En el concierto participarán además Valeria Falcón en voz, Lucía Ramírez en bandoneón, Mariana Atamas en violín y Claudia Sireni en violoncello.

Ruiz Matta estudió piano con los maestros Nora Sarmoria (géneros populares e improvisación), Abel Rogantini (jazz), Hernán Possetti (tango), Pablo Fraguela (folklore) e Inés Sabatini (reeducación técnica clásica). Además fue pianista estable de la Orquesta Escuela Emilio Balcarce, que tiene como director al Maestro Víctor Lavallén, puesto obtenido en audición pública. Desde sus inicios se dedicó a la composición, y cuenta en su haber decenas de obras registradas, todas ellas de género popular, con fuerte impronta jazzísitica y de folklore latinoamericano.

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El guitarrista y compositor Javier Peñoñori festeja sus 45 años de historia con la edición de su décimo disco “Desacordes en la bruma”, que presentará este sábado a las 21 en Caras y Caretas (Venezuela 330, Capital), en donde condensa toda su experiencia e interpreta piezas de Atahualpa Yupanqui, Ariel Ramírez y Astor Piazzolla, y creaciones propias, “poniendo por delante una necesidad de expresarse libremente”, según avisó.

“Me voy dando cuenta que son necesarios los tiempos para ir encontrando un estilo. El estilo en el instrumento es como el ADN, no hay dos músicos iguales. Hoy me siento más dentro de una fusión que me hace sentir en esa paz como para agigantar esa libertad de expresión.” , apuntó Peñoñori.

Reconocido a nivel internacional -se destacó en festivales europeos- y con nueve discos anteriores dedicados al tango y el folclore, el guitarrista decidió ahora grabar un álbum atravesado por toda la música que lo convocó desde sus inicios en la profesión, cuando tocó el Festival de Baradero (1972), y encara un repertorio que incluye chacarera, zamba, milonga, danza guaraní, guaranía, choro, bailecito y tango.

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Con 45 años en la guitarra

Agosto 30, 2017 - In: Prensa admin

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El guitarrista y compositor Javier Peñoñori festeja sus 45 años de historia con la edición de su décimo disco “Desacordes en la bruma”, que presentará este sábado a las 21 en Caras y Caretas (Venezuela 330, Capital), en donde condensa toda su experiencia e interpreta piezas de Atahualpa Yupanqui, Ariel Ramírez y Astor Piazzolla, y creaciones propias, “poniendo por delante una necesidad de expresarse libremente”, según avisó.

“Me voy dando cuenta que son necesarios los tiempos para ir encontrando un estilo. El estilo en el instrumento es como el ADN, no hay dos músicos iguales. Hoy me siento más dentro de una fusión que me hace sentir en esa paz como para agigantar esa libertad de expresión,”, apuntó en charla con Télam Peñoñori.

Reconocido a nivel internacional -se destacó en festivales europeos- y con nueve discos anteriores dedicados al tango y el folclore, el guitarrista decidió ahora grabar un álbum atravesado por toda la música que lo convocó desde sus inicios en la profesión, cuando tocó el Festival de Baradero (1972), y encara un repertorio que incluye chacarera, zamba, milonga, danza guaraní, guaranía, choro, bailecito y tango.

Lo de Javier Peñoñori va más allá de los 45 años de carrera y la presentación de su nuevo disco, Desacordes en la bruma. Es la puesta en escena de uno de los músicos más prolíficos y estudiosos de la escena local, con una búsqueda constante de variaciones. En su flamante trabajo, incluye creaciones de Yupanqui, Ariel Ramirez, Piazzolla, además de composiciones propias sobre ritmos folklóricos argentinos, choro y una bella sorpresa: una canción de cuna de inspiración tradicional japonesa.

Cumplir 45 años de trayectoria significa muchos años de abrazar a una guitarra ¿Qué balance haces de este recorrido musical?

Javier Peñoñori: -Realmente toda cifra en sí misma no significa nada, pero en este caso, la guitarra casi nació conmigo, es mi vida; y con el tiempo se ha agigantado esa necesidad de abrazarla, como vos bien decís. Atravesando caminos con luces y sombras, con dolores y alegrías (personales y/o colectivas), atravesando nostalgias y angustias. Lejanías o momentos compartidos. Añoranzas también, sobre todo cuando estás en tierras lejanas durante un tiempo, es como dice la zamba de Yupanqui “La Añera”: Cuando se abandona el pago y se empieza a repechar, tira el caballo adelante, y el alma tira pa’ trás. Uno va puliendo y tallando su propio estilo, con estudio, con tiempo y sobre todo aprendiendo a escuchar y escucharse. Así surge la necesidad de expresarse y te sorprende algo que se ha acumulado en tu interior y necesitas liberarlo… ahí nace otra fase de la creación o la composición. O la poesía. Pero es verdad un tiempo de muchas y variadas experiencias vividas. La guitarra: presente.

Estás presentando Desacordes en la bruma ¿De qué se trata este trabajo?

JP: -Este disco hace un recorrido por las diversas geografías de nuestra Argentina con sus diversas culturas, lo cual significa multiplicidad de ritmos de la música criolla (erróneamente llamada Folklórica), ya que Folklore es lo anónimo y hace referencia a algo más que la música. Es folklore por ejemplo y para que se entienda, un lazo trenzado como el que le he visto hacer con cueros a mi padrino en el campo. O sea, un lazo trenzado que no sale de fábrica. Es algo ligado a lo artesanal, es folclórico. Volviendo al cd escucharás música del litoral: guaranias, danza guarany o Choros (la primera música popular típica de Brasil), milonga (dentro de la gran variedad, la surera), bailecitos (de la puna), zamba (NOA), chacareras (Santiago del Estero), tango (música ciudadana), y la llamada música “clásica”.

Decís en un verso que “las músicas perdurarán, volando anónimas, más allá de las necedades, más allá de las miserias humanas” ¿se podría decir que el arte es liberador?

JP: -No te miento si te digo que con esta pregunta has dado en el clavo. Creo que si hay algo que es poderoso para combatir en la vida todas las miserias que los seres humanos cargamos, algunos por cierto más que otros, es el arte: la música, la poesía, la escritura, la pintura, la danza. La lucha cotidiana por un mundo mejor, más justo, más equitativo, sin guerras y con Paz, lleva centurias. Y ese tiempo son muchas vidas, muchas generaciones, muchos pueblos sufriendo hambre, guerras, invasiones, dictaduras, bombas arrojadas sobre pueblos y ciudades provocando miles y centenares de muertes: Hiroshima, Nagasaki, Guernica, Bombardeo a Plaza de Mayo, Malvinas, etc. Contaminaciones del medio ambiente. Y detrás, durante y después de todos estos avatares sufridos, siempre está y continúa con vida la música: sobreviviente de todas las injusticias, incluidas las censuras. Por eso el arte es liberador si lo utilizas como medio para ejercer la libertad. Es más, creo que la historia de la humanidad es y será, ni más ni menos, que la historia del grado de libertad que hemos tenido y conquistado los seres humanos.

El país -y por qué no buena parte de la región- vive un tiempo intenso en lo social, en lo político ¿Cómo te atraviesa este momento?

JP: -Es una parte de la historia muy difícil, ya que los países de nuestra Sur-América, centro y Caribe hace centurias que luchamos por conseguir unidad en una Patria Grande, como lo soñaban Bolívar, San Martín, Juana Azurduy, etc. Hoy parafraseando al Papa Francisco: “El Neoliberalismo mata”. Y el Imperio (el mismo que vive de la industria de las guerras en Medio Oriente o Malvinas, y de la fábrica de armamentos, del hambre y desnutrición de millones de personas) este es un momento doloroso, difícil si no profundizamos ese derecho para construir la unidad de nuestros pueblos. Eso, en lo más pequeño y cotidiano significa abocarnos desde cada uno, en los lugares de trabajo, de estudio, para resistir y poder vencer a un tiempo amargo, de Desacordes en la Bruma de injusticias.

Hablando de injusticias hoy en Argentina 2017, en un comunicado: “Los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional denunciaron el “vaciamiento artístico” Los contratados no cobran sus salarios desde hace meses, algunos desde el año pasado y todas las giras nacionales e internacionales se encuentran suspendidas sin explicación”. Quiero sumarme a la denuncia que hace Marta Argerich señalando como “lamentable que un organismo sinfónico como éste, que es embajador de la cultura de toda la nación, sufra vicisitudes tales que dañen su funcionamiento” – escribió Argerich en una carta difundida a los medios. En síntesis y respondiendo a tu pregunta: confío en la resistencia y en la organización de un mar solidario con forma de artistas, compatriotas y de países de otras latitudes, que no se doblen ante las malas perspectivas y obstáculos, para seguir avanzando a pesar de las dificultades, aunando esfuerzos militantes de la Cultura y el arte. Hagamos de esa necesidad una justa realidad en pos de nuestros Derechos. No sólo hay que retomar el camino de un proyecto nacional sino también ser partícipes como trabajadores del arte y la cultura a una reinstalación de un rumbo de integración de América Latina.

¿Cómo ves el panorama joven de la música, con la incursión de tantos nuevos talentos?

JP: -El panorama de los nuevos talentos sufre estos avatares y no escapa a la realidad que vivimos. Hay muchos y buenos que tendrán que saber apartarse de los “caminos fáciles o atajos” que no nos llevan al estrellato sino a estrellarnos. Sabiendo que “la fama se compra”, como la moda… se esfuma y tiene fecha de vencimiento. Nuevos talentos que puedan aprehender de la memoria de la verdadera historia de los pueblos, dejando de lado y combatiendo la vanidad. Se tiene futuro si el artista no se presta a las frivolidades que “mercado” exige para “hacer dinero”. Las nuevas generaciones deben aspirar a una formación cultural-social de las realidades e historias de cada pueblo y participar con opiniones, con un juicio crítico. Atender y entender lo que dice Yupanqui en el Payador perseguido de lectura imprescindible. Algunas estrofas nos dicen: El trabajo es cosa buena / Es lo mejor de la vida / Pero la vida es perdida / Trabajando en campo ajeno. / Unos trabajan de trueno / Y es para otro la llovida. / Si alguna vuelta he cantao / Ante panzudos patrones / He picaneao las razones / Profundas del pobrerío. / Yo no traiciono a los míos / Por palmas ni patacones. / El cantor debe ser libre / Pa desarrollar su cencia. / Sin buscar la conveniencia / Ni alistarse con padrinos. / De esos oscuros caminos / Yo ya tengo la experiencia.

¿Hasta dónde la música puede ser el espejo de la identidad de un pueblo?

JP: -La música puede ser espejo de la identidad de un pueblo en tanto y en cuanto tengamos una cultura no colonizada. Los artistas y trabajadores de la educación y la cultura tenemos la tarea de rescatar y reverdecer nuestras raíces originarias desde antes y después de 1810. Esto es trabajar La Memoria, combatiendo contra la invasión de “lo importado de última moda”. Esto para la música, tiene enorme importancia. Tampoco significa cerrarnos absolutamente a no escuchar otras músicas, lo cual es muy necesario y hace a nuestra formación más global y enriquecida. ¿Ejemplos? Muchísimos: Yupanqui escuchaba e interpretaba a J.S Bach; Piazzolla escuchaba música clásica y en sus comienzos la ejecutaba. Hemos comprobado que en diversas partes del mundo por ej. En Japón nuestra música es muy respetada y admirada: desde un huayno, zamba, milonga, candombe, hasta un tango. Y en cualquier otro país que recorremos nuestra música es valorada. Ahí está nuestro rol de difusores de nuestra música que logra dejar una semilla que se siembra: es parte de construir nuestra identidad. Y para finalizar: “Arte liberador, ética liberadora. Libertad para crear, crear para la libertad”
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Hablamos con Javier Peñoñori que celebra sus 45 años con la música, y nos cuenta sobre la presentación de su décimo disco “Desacordes en la bruma”, y muchas cosas más. Gracias Javier!

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“La música puede ser espejo de la identidad en tanto tengamos una cultura no colonizada”
El músico celebra 45 años de carrera con un nuevo disco: Desacordes en la Bruma, que presenta el próximo sábado 2 de septiembre en el teatro Caras y Caretas

Lo de Javier Peñoñori va más allá de los 45 años de carrera y la presentación de su nuevo disco, Desacordes en la bruma. Es la puesta en escena de uno de los músicos más prolíficos y estudiosos de la escena local, con una búsqueda constante de variaciones. En su flamante trabajo, incluye creaciones de Yupanqui, Ariel Ramirez, Piazzolla, además de composiciones propias sobre ritmos folklóricos argentinos, choro y una bella sorpresa: una canción de cuna de inspiración tradicional japonesa.

Cumplir 45 años de trayectoria significa muchos años de abrazar a una guitarra ¿Qué balance haces de este recorrido musical?
Javier Peñoñori: -Realmente toda cifra en sí misma no significa nada, pero en este caso, la guitarra casi nació conmigo, es mi vida; y con el tiempo se ha agigantado esa necesidad de abrazarla, como vos bien decís. Atravesando caminos con luces y sombras, con dolores y alegrías (personales y/o colectivas), atravesando nostalgias y angustias. Lejanías o momentos compartidos. Añoranzas también, sobre todo cuando estás en tierras lejanas durante un tiempo, es como dice la zamba de Yupanqui “La Añera”: Cuando se abandona el pago y se empieza a repechar, tira el caballo adelante, y el alma tira pa’ trás. Uno va puliendo y tallando su propio estilo, con estudio, con tiempo y sobre todo aprendiendo a escuchar y escucharse. Así surge la necesidad de expresarse y te sorprende algo que se ha acumulado en tu interior y necesitas liberarlo… ahí nace otra fase de la creación o la composición. O la poesía. Pero es verdad un tiempo de muchas y variadas experiencias vividas. La guitarra: presente.

Estás presentando Desacordes en la bruma ¿De qué se trata este trabajo?

JP: -Este disco hace un recorrido por las diversas geografías de nuestra Argentina con sus diversas culturas, lo cual significa multiplicidad de ritmos de la música criolla (erróneamente llamada Folklórica), ya que Folklore es lo anónimo y hace referencia a algo más que la música. Es folklore por ejemplo y para que se entienda, un lazo trenzado como el que le he visto hacer con cueros a mi padrino en el campo. O sea, un lazo trenzado que no sale de fábrica. Es algo ligado a lo artesanal, es folclórico. Volviendo al cd escucharás música del litoral: guaranias, danza guarany o Choros (la primera música popular típica de Brasil), milonga (dentro de la gran variedad, la surera), bailecitos (de la puna), zamba (NOA), chacareras (Santiago del Estero), tango (música ciudadana), y la llamada música “clásica”.

Decís en un verso que “las músicas perdurarán, volando anónimas, más allá de las necedades, más allá de las miserias humanas” ¿se podría decir que el arte es liberador?

JP: -No te miento si te digo que con esta pregunta has dado en el clavo. Creo que si hay algo que es poderoso para combatir en la vida todas las miserias que los seres humanos cargamos, algunos por cierto más que otros, es el arte: la música, la poesía, la escritura, la pintura, la danza. La lucha cotidiana por un mundo mejor, más justo, más equitativo, sin guerras y con Paz, lleva centurias. Y ese tiempo son muchas vidas, muchas generaciones, muchos pueblos sufriendo hambre, guerras, invasiones, dictaduras, bombas arrojadas sobre pueblos y ciudades provocando miles y centenares de muertes: Hiroshima, Nagasaki, Guernica, Bombardeo a Plaza de Mayo, Malvinas, etc. Contaminaciones del medio ambiente. Y detrás, durante y después de todos estos avatares sufridos, siempre está y continúa con vida la música: sobreviviente de todas las injusticias, incluidas las censuras. Por eso el arte es liberador si lo utilizas como medio para ejercer la libertad. Es más, creo que la historia de la humanidad es y será, ni más ni menos, que la historia del grado de libertad que hemos tenido y conquistado los seres humanos.

El país -y por qué no buena parte de la región- vive un tiempo intenso en lo social, en lo político ¿Cómo te atraviesa este momento?

JP: -Es una parte de la historia muy difícil, ya que los países de nuestra Sur-América, centro y Caribe hace centurias que luchamos por conseguir unidad en una Patria Grande, como lo soñaban Bolívar, San Martín, Juana Azurduy, etc. Hoy parafraseando al Papa Francisco: “El Neoliberalismo mata”. Y el Imperio (el mismo que vive de la industria de las guerras en Medio Oriente o Malvinas, y de la fábrica de armamentos, del hambre y desnutrición de millones de personas) este es un momento doloroso, difícil si no profundizamos ese derecho para construir la unidad de nuestros pueblos. Eso, en lo más pequeño y cotidiano significa abocarnos desde cada uno, en los lugares de trabajo, de estudio, para resistir y poder vencer a un tiempo amargo, de Desacordes en la Bruma de injusticias.
Hablando de injusticias hoy en Argentina 2017, en un comunicado: “Los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional denunciaron el “vaciamiento artístico” Los contratados no cobran sus salarios desde hace meses, algunos desde el año pasado y todas las giras nacionales e internacionales se encuentran suspendidas sin explicación”. Quiero sumarme a la denuncia que hace Marta Argerich señalando como “lamentable que un organismo sinfónico como éste, que es embajador de la cultura de toda la nación, sufra vicisitudes tales que dañen su funcionamiento” – escribió Argerich en una carta difundida a los medios. En síntesis y respondiendo a tu pregunta: confío en la resistencia y en la organización de un mar solidario con forma de artistas, compatriotas y de países de otras latitudes, que no se doblen ante las malas perspectivas y obstáculos, para seguir avanzando a pesar de las dificultades, aunando esfuerzos militantes de la Cultura y el arte. Hagamos de esa necesidad una justa realidad en pos de nuestros Derechos. No sólo hay que retomar el camino de un proyecto nacional sino también ser partícipes como trabajadores del arte y la cultura a una reinstalación de un rumbo de integración de América Latina.

¿Cómo ves el panorama joven de la música, con la incursión de tantos nuevos talentos?

JP: -El panorama de los nuevos talentos sufre estos avatares y no escapa a la realidad que vivimos. Hay muchos y buenos que tendrán que saber apartarse de los “caminos fáciles o atajos” que no nos llevan al estrellato sino a estrellarnos. Sabiendo que “la fama se compra”, como la moda… se esfuma y tiene fecha de vencimiento. Nuevos talentos que puedan aprehender de la memoria de la verdadera historia de los pueblos, dejando de lado y combatiendo la vanidad. Se tiene futuro si el artista no se presta a las frivolidades que “mercado” exige para “hacer dinero”. Las nuevas generaciones deben aspirar a una formación cultural-social de las realidades e historias de cada pueblo y participar con opiniones, con un juicio crítico. Atender y entender lo que dice Yupanqui en el Payador perseguido de lectura imprescindible. Algunas estrofas nos dicen: El trabajo es cosa buena / Es lo mejor de la vida / Pero la vida es perdida / Trabajando en campo ajeno. / Unos trabajan de trueno / Y es para otro la llovida. / Si alguna vuelta he cantao / Ante panzudos patrones / He picaneao las razones / Profundas del pobrerío. / Yo no traiciono a los míos / Por palmas ni patacones. / El cantor debe ser libre / Pa desarrollar su cencia. / Sin buscar la conveniencia / Ni alistarse con padrinos. / De esos oscuros caminos / Yo ya tengo la experiencia.

¿Hasta dónde la música puede ser el espejo de la identidad de un pueblo?

JP: -La música puede ser espejo de la identidad de un pueblo en tanto y en cuanto tengamos una cultura no colonizada. Los artistas y trabajadores de la educación y la cultura tenemos la tarea de rescatar y reverdecer nuestras raíces originarias desde antes y después de 1810. Esto es trabajar La Memoria, combatiendo contra la invasión de “lo importado de última moda”. Esto para la música, tiene enorme importancia. Tampoco significa cerrarnos absolutamente a no escuchar otras músicas, lo cual es muy necesario y hace a nuestra formación más global y enriquecida. ¿Ejemplos? Muchísimos: Yupanqui escuchaba e interpretaba a J.S Bach; Piazzolla escuchaba música clásica y en sus comienzos la ejecutaba. Hemos comprobado que en diversas partes del mundo por ej. En Japón nuestra música es muy respetada y admirada: desde un huayno, zamba, milonga, candombe, hasta un tango. Y en cualquier otro país que recorremos nuestra música es valorada. Ahí está nuestro rol de difusores de nuestra música que logra dejar una semilla que se siembra: es parte de construir nuestra identidad. Y para finalizar: “Arte liberador, ética liberadora. Libertad para crear, crear para la libertad”

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En el acertado prólogo que acompaña a este disco, el guionista, dramaturgo y poeta Pedro Patzer asegura que la guitarra ayudó a consolidar la identidad de los argentinos y, como prueba de ello, señala que su poema nacional, el Martín Fierro, está protagonizado por un payador que encuentra en ese instrumento el alma para acompañar el canto de su dolor. Y al referirse específicamente a la guitarra de Javier Peñoñori –“esa guitarra de puesteros, peones golondrinas, trashumantes, colmada de selvas, cordillera, ríos y desiertos”– Patzer se pregunta si acaso ese instrumento no está hecho de la misma madera de aquellos hombres y mujeres de su pueblo.

Es probable que así sea, cabe responderse al escuchar Desacordes en la bruma, el décimo trabajo discográfico de este músico, compositor y poeta nacido en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, a orillas del río Paraná, que inició sus estudios musicales a los cinco años de edad y a los seis ya daba sus primeros conciertos.

En un país que ha dado tantos buenos intérpretes de guitarra, Javier Peñoñori es uno de los exponentes actuales que mejor conserva el legado de sus antecesores, con un sonido grave y profundo donde resuenan los paisajes argentinos de Abel FleuryAtahualpa Yupanqui, pero también los ecos de la influencia europea que le llegaron a través de su primer instrumento, esa guitarra con memoria de océano e inmigración heredada de su tío abuelo catalán.

Citando nuevamente a Pedro Patzer, podríamos decir que Javier Peñoñori es, más que un virtuoso de las seis cuerdas, un poeta de la guitarra. Y allí están para demostrarlo, en este disco, un puñado de composiciones propias que repasan choros, guaranias, milongas y otros géneros del folclore argentino y latinoamericano, junto a zambas y chacareras de autores consagrados a las que otorga su impronta personal, incluyendo una muy lograda versión de Oblivion, de Astor Piazzolla.

Javier Peñoñori ha viajado por incontables países del mundo portando un documento expedido por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de su país que certifica que sus giras son consideradas “de alto interés artístico y cultural”. Si repasamos su trayectoria de 45 años y luego de escuchar este CD, podemos asegurar que ya no lo necesita.

https://youtu.be/uiiuMb2AR8Y

Lista de temas:

  1. Para Yana Choro. (Javier Peñoñori)
  2. Homenaje A Villalobos. Preludio (Javier Peñoñori)
  3. Porã (Hermosa). Guarania (Javier Peñoñori)
  4. Yma (Hace Tiempo). Danza Guarany (Javier Peñoñori)
  5. La Humilde. Chacarera (Cachilo Díaz)
  6. La Añera. Zamba (Atahualpa Yupanqui)
  7. Cerro Tucumano. Zamba (Javier Peñoñori)
  8. Caminando Los Cielos. Bailecito (Javier Peñoñori)
  9. Chilca Juliana. Chacarera (Miguel A. Miranda)
  10. Zamba De Usted. Zamba (Ariel Ramírez)
  11. Crepúsculo. Milonga (Javier Peñoñori)
  12. Oblivion. Tango (Astor Piazzolla)
  13. Trémulo De Bruma. Trémolo (Javier Peñoñori)
  14. Hiroshima. Canción De Cuna Japonesa (Javier Peñoñori)
  15. Estudio En Mi. (Javier Peñoñori)
  16. Un Día De Noviembre. (Leo Brouwer)

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Giras

Presentación nuevo disco
DESACORDES EN LA BRUMA

  • Sábado 14 de octubre 2017 - 21 hs
    La Scala de San Telmo
    Pasaje Giuffra 371 (alt. Defensa al 800)
    Entrada: Bono contribución $100
  • Noviembre 2017
    Gira por Ecuador
    Invitado por autoridades del Ministerio de Cultura del Ecuador y Casa de la Cultura Ecuatoriana